Atendiendo al último comentario del post sobre el viaje a Minsk (publicaré el resto mañana para no solapar), voy a contestar las preguntas básicas sobre Erasmus en Kaunas que David ha dejado caer:
1.- ¿Cómo se lleva lo del frío allí?
Llevarlo se lleva. Hoy no es un buen día para decirlo porque estamos bajo cero y nevando, pero este año (no sé si por el cambio climático y todo lo que conlleva) las temperaturas no han pasado de -10, ni en enero, ni en febrero. El año pasado y el anterior, si miras los valores históricos de Kaunas, fueron mucho más fríos. Por lo que depende, como en todas partes.
De todos modos, teniendo las partes de cuerpo bien cubiertas -imprescindible guantes y gorro- no se pasa frío. La humedad a veces también es jodida y, sobre todo, la lluvia o la nieve que suele ser persistente con lo que acabas viendo 4 días el sol en un mes y medio. Me estoy quedando sin Vitamina D y ando más blanca que la leche.
2.- ¿Por cuánto suele salir un mes en Kaunas, en total?
Es una pregunta relativa. En febrero, que ha sido mi primer mes, posiblemente habré llegado a gastar los 800 euros o más, pero hay que tener en cuenta que compré una cámara fotográfica, de precio similar a España, y todo el menaje para la residencia como sartenes, ollas, platos y demás; también está el viaje a Minsk que gasté unos 200 euros.
Pero, reconociéndolo, al final donde más dinero se nos va es en cervezas y comida, porque sale tan barato que uno se descontrola. Comer en un restaurante normal, tirando de carta, suele salir por 8 euros, lo que no está nada mal. La comida en el supermercado es un pelín más barata, pero sin exagerar. Ropa y tecnología sin diferencias, pero la cultura y los transportes están bastante bien de precio.
Vamos, que si te gestionas, échale 500 euros o así, incluida alguna escapadita que hagas a otras ciudades. Es más barato que irse a otras partes de Europa, desde luego. Creo que junto Polonia es de los destinos más asequibles para la cuantía de la beca Erasmus.
3.- ¿Qué se puede hacer alli durante el día?
Los primeros días pasear y ver cosas, aunque me doy cuenta de que no he visitado casi nada de la ciudad en la que estoy. Ahora, una vez que ya hemos empezado las clases, depende del resto pues siempre buscas a otros erasmus de tu residencia para salir por ahí y, al final, si no estamos en la residencia comiendo juntos o bebiendo algunas cervezas, salimos a jugar billar, bolos o cualquier estupidez. Incluso a comprar al centro comercial.
Se supone que aquí hacen bastantes actividades de museos y demás, pero acabamos siendo demasiado vagos como para salir a buscar actividades educativas :P. El otro día sí que es cierto que fuimos a un concierto de jazz funk que estuvo cojonudo.
4.- ¿Es difícil adaptarse al país y todo eso?
A mí, personalmente, no me ha costado. Los primeros días estuve sola porque los otros erasmus todavía no habían llegado, pero no encontré muchos problemas salvo las cuestiones del lenguaje. Kaunas no es una ciudad muy grande, similar a Alicante (mi ciudad) en población, por lo que en ese aspecto no tuve problemas. Además la vida transcurre en el centro de la ciudad que es donde está nuestra residencia. Ya estamos hechos a las calles.
La adaptación también depende de muchos factores y de las nacionalidades. Nosotros en España tenemos un horario diferente y nuestra vida empieza y acaba más tarde. Aquí los restaurantes cierran a las 11 o a veces a las 10, al igual que los pubs que no suelen estar abiertos después de las 12. Quizás en ese aspecto sea más jodido por el horario de las comidas, pero al cocinar en la residencia y utilizarla como pub particular no hay problema.
Pero son extraños porque luego tienen los supermercados abiertos hasta las 12 de la noche, todos los días de la semana.

5.- ¿Cómo os aclarais allí con la gente?
Al principio te hubiera dicho ¿qué significa aclararse con la gente aquí?, pero ahora se sobrelleva. Algunos toman (me incluyo a pesar de que sólo he ido a dos clases) lecciones de Lituano para intentar comunicarse algo más, aunque a la postre no es suficiente. Luego como todo, recurrimos a las señas, a comprar en el supermercado donde no tienes que ordenar la comida, y a la compañía de otros erasmus.
Sí es cierto que en algunos bares la carta de menús no viene escrita en inglés, por lo que cuesta tratar de adivinar que te meten en el plato. Otra compañera y yo comemos vegetariano y he llegado a estar 15 minutos tratando de preguntar si la sopa contenía carne o no. Menos mal que los lituanos en estos casos se muestran bastante solícitos.
Con la gente joven no hay problema porque si son universitarios suelen hablar inglés (mejor que los españoles desde luego).
Bueno, más o menos es un resumen muy general. En cada punto cabrían muchos pormenores pero tampoco me quiero enrollar. Pero no pasa nada, ¡tienen buena cerveza!